• Real Decreto 1453/1987, de 27 de noviembre, por lo que se aprueba el Reglamento de los servicios de limpieza, conservación y teñido de productos textiles, cueros, pieles y sintéticos.
  • Al entregar una prenda para limpieza compruebe con detalle el estado y valoración de la prenda, los daños previos y que no lleve nada en los bolsillos.
  • Exige siempre la copia del resguardo y que se incluyan en él cuantas observaciones consideres oportunas.
  • Comprueba que el precio que te cobran se corresponde con el que figuraba en el resguardo.

La regla general es que los establecimientos de tintorería y lavandería responden de los daños y perjuicios que puedan causar en la prestación de sus servicios, excepto que puedan eximirse de responsabilidad cuando hablamos de los resguardos.

Recuerda que al recoger las prendas deberás presentar el RESGUARDO y que te lo tendrán que devolver nuevamente incluyendo la referencia a que el servicio fue pagado, ya que lo precisarás si tienes que presentar una reclamación. Si lo extraviaste tendrás que acreditar tu identidad ante el establecimiento y deberás firmarles su copia del resguardo.

Cuando dejes una prenda o prendas DEBERÁN ENTREGARTE UNO RESGUARDO (tendrá dos copias, una para cada parte) que podrá recoger cuantas observaciones consideren empresa y cliente sobre el color, tratamiento, cuidados y sobre el estado de la prenda, máxime cuando durante el proceso de limpieza había podido sufrir daños.

Sea en los propios establecimientos o sea en tu domicilio, los servicios más frecuentes que puede prestar una tintorería son los de limpieza o teñido de productos textiles, de cuero, piel o sintéticos. También podemos contratar en estos establecimientos la conservación de nuestras prendas durante un tiempo determinado para evitar su deterioro.