ASEGURADOR/A: Persona jurídica, válidamente constituida, que se dedica a asumir riesgos ajenos en cumplimiento de una relación contractual, a cambio de una prima.

BENEFICIARIO/A: Es la persona que recibe la prestación del seguro contratado, y que así viene designada en el contrato. Este puede coincidir con la propia persona asegurada o ser una tercera persona distinta. 

CONSORCIO DE COMPENSACIÓN DE SEGUROS: Se trata de una entidad adscrita al Ministerio de Economía y Hacienda, inspirada en el principio de compensación, la cual tiene como finalidad la cobertura de los riesgos de determinados seguros. 

Asimismo, el Consorcio tendrá por objeto indemnizar, en régimen de compensación, las pérdidas derivadas de acontecimientos extraordinarios acaecidos en España. También dará cobertura a los daños personales derivados de acontecimientos extraordinarios que ocurrieran en el extranjero cuando la persona asegurada de la póliza tenga su residencia habitual en España. 

Se entenderá por acontecimientos extraordinarios aquellos derivados de fenómenos naturales como terremotos y maremotos, inundaciones extraordinarias, erupcións volcánicas, tempestades ciclónica atípica, o las caídas de cuerpos siderales y aerolitos; los que sean consecuencia de actos de terrorismo, rebelión, sedición, motín y tumulto popular; o de las actuaciones de las Fuerzas Armadas o de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad en tiempo de paz.  

DERECHO DE RESCATE: Derecho legalmente reconocido al tomador, en algunas modalidades a fe que de vida, por lo que la persona asegurada puede recuperar el capital acumulado según las tablas de valores previstas en el contrato. Para que este derecho pueda operar hace falta que hayan transcurrido dos años desde la contratación.

El derecho de rescate se perderá cuando la persona tomadora renuncie al derecho de cambiar al beneficiario o a la beneficiara del seguro.

FRANQUICIA: Importe expresamente pactado en las Condiciones Particulares de la Póliza, que será a cargo de la persona asegurada y que se deducirá de la indemnización que corresponda a percibir en cada siniestro.

INDEMNIZACIÓN: Cantidad que ha de pagar la persona aseguradora en el caso de producirse un siniestro cubierto por la póliza. Para determinar su importe, habrá que atender a lo establecido en el contrato.

INTERÉS ASEGURADO: Se trata del bien expuesto al riesgo, motivo por lo que la persona asegurada contrata el correspondiente seguro, ya que de producirse un siniestro este sufriría una pérdida económica. Para este se fijará un valor sobre el que se calculará la indemnización.

MEDIADORES DE SEGUROS: Aquellos que lleven a cabo las funciones de mediación entre el tomador o asegurado y las compañías aseguradoras, comprendiendo las actividades  de presentación, propuesta o realización de trabajos previos a la celebración de un contrato a fe que el reaseguro, o de celebración del propio contrato, así como asistencia en la gestión y ejecución del mismo.

Pueden clasificarlos en agentes de seguros exclusivos o vinculados, o corredores de seguros, siendo tres figuras independientes e incompatibles entre sí en cuanto a la realización de las actividades correspondientes al mismo tiempo y por la misma persona.

OBJETO ASEGURADO: Aquel elemento que queda expuesto al riesgo cubierto por el seguro. Según el objeto, podemos distinguir dos clases de seguros: el de personas, en los cuales el objeto es una o varias personas; o el de daños, en los cuales el objeto puede ser un elemento material o un patrimonio, o bien tratarse de responsabilidad. 

PLAZO DE CARENCIA: Tiempo que ha de transcurrir desde la firma de la póliza hasta que podamos hacer uso de determinadas coberturas. Durante este plazo será la persona asegurada quien soporte el riesgo en caso de que se produzca un siniestro.

Los períodos de carencias suelen incorporarse en seguros de personas (vida o médicos, p.ej) con el objeto de evitar fraudes. Hace falta prestar atención a su duración antes de firmar.

PRIMA: Precio que el asegurado abona la persona aseguradora como contra prestación por el servicio contratado. Esta debe pagarse por anticipado, pudiendo realizarse mediante un pago único o periódico (mensual, trimestral, semestral); en este caso, el primero será exigible en el momento de formalizarse el contrato y los sucesivos al vencimiento de cada uno de los plazos. 

REGLA DE EQUIDAD: Esta regla se aplica cuando la información facilitada al asegurador no se corresponde con la realidad del riesgo, lo que, de haber sido conocido, realizaría una tarificación distinta, normalmente más elevada. Por consecuencia, si se produjera un siniestro, la indemnización se reducirá en la proporción existente entre la prima pagada y la que correspondiera pagar para ese riesgo (salvo dolo, en cuyo caso, la compañía no indemnizará nada).

REGLA PROPORCIONAL: Es la fórmula que se aplica en la determinación de la cifra indemnizatoria que, en caso de siniestro parcial, debe satisfacer la aseguradora, en virtud de la cual, cuando exista infraseguro (es decir, cuando el capital garantizado en la póliza es inferior al valor real del objeto asegurado) el daño debe ser liquidado habida cuenta la proporción que exista entre el capital asegurado y el valor real en el momento del siniestro.

Esta regla puede quedar sin aplicación cuando, mediante el pago de la correspondiente sobreprima, así se estipulara en la póliza. Este sería el caso de un seguro a primer riesgo.

REVALORIZACIÓN Y REDUCCIÓN DEL VALOR ASEGURADO: Mecanismo a través del cual el importe de la suma asegurada así como de la prima, se corrigen con cada vencimiento en función al aumento o merma de valor del objeto asegurado.

RIESGO: Posibilidad de que se produzca un supuesto o acontecimiento fortuíto capaz de producir daños.

SEGURO A PRIMER RIESGO: Aquel por el que el asegurador renuncia a aplicar la regla proporcional y se obliga a pagar en caso de siniestro el importe total de los daños, hasta donde alcanza el capital garantizado.

SEGUROS A VALOR PARCIAL: Seguros en los que la suma asegurada se corresponde sólo con una parte del valor declarado. En caso de que se produzca un siniestro la indemnización alcanzará como máximo el valor asegurado y siempre que el valor de los bienes asegurados no exceda del valor declarado. En el caso contrario se aplicará la regla proporcional.

SEGUROS A VALOR TOTAL: Seguros en los que la suma asegurada debe corresponder, en todo momento, al valor de uso o actual de los bienes asegurados. La póliza deberá concretar la determinación de dicho valor según las características de los bienes asegurados.

SINIESTRO: Hecho o situación cuyas consecuencias quedan garantizadas por las coberturas del seguro.

SUMA ASEGURADA: Es el importe máximo de la indemnización a pagar por el asegurador en caso de siniestro. Se refiere siempre a seguros contra daños.

TOMADOR: Persona física o jurídica que suscribe el contrato a fe que con la compañía aseguradora, asumiendo los deberes derivados del mismo, siendo la principal abonar la prima.

VALOR DE NUEVO: Precio total de venta al público en estado de nuevo del bien asegurado, en el momento del siniestro.

VALOR DE REPOSICIÓN: Precio de adquisición del objeto asegurado en estado nuevo; es decir, sin que se tenga en cuenta la depreciación sufrida por el objeto. Este concepto es propio de los llamados seguros multirriesgo.

Temática:
Serv. financieros y segurosSeguros