Las normas sobre la seguridad de esta clase de productos son más amplias que las de otros productos debido a la mayor vulnerabilidad de sus destinatarios (los niños). Cuando el juguete cumpla con todos los requisitos que la normativa aplicable establece, puede hablarse de 'juguete seguro'.

Los juguetes NO PUEDEN COMPROMETER la SEGURIDAD NI la SALUD de sus usuarios ni de otras personas cuando se emplee para su destino normal o conforme a su uso previsible, habida cuenta el comportamiento de los niños. Se tendrá en cuenta la capacidad de los destinatarios de los juguetes y la de sus supervisores, sobre todo cuando los niños sean menores de 36 meses.

Además, los juguetes y sus partes deberán tener la RESISTENCIA MECÁNICA y, en su caso, la estabilidad, suficiente para soportar las tensiones resultantes de su uso sin que se produzcan roturas o deformaciones que puedan causar deformaciones físicas. Al mismo tiempo, sus partes y el embalaje no deberán presentar riesgo de asfixia ni estrangulamento. Por otra parte, los bordes, salientes, cuerdas, cables y fijaciones accesibles de los juguetes deberán diseñarse y fabricarse de manera que se reduzca al máximo posible el riesgo de lesiones físicas que había podido provocar el contacto con ellos.

Estos NO SERÁN INFLAMABLES, teniendo que estar compuestos de materiales que no ardan si se exponen directamente la una llama u otra fuente de fuego o que no se inflamen con facilidad.

En atención a las SUSTANCIAS o MEZCLA QUÍMICAS que contengan, estos deberán estar diseñados y fabricados de tal manera que no presenten riesgos de efectos adversos para la salud humana debido al contacto con los mismo, si los juguetes se emplean conforme a su destino normal.

Los juguetes no funcionarán con corriente eléctrica cuyo voltaje nominal supere a 24 voltios de corriente continua o el voltaje de corriente alterna equivalente, y la tensiones de sus partes accesibles no superarán los 24 voltios de corriente continua o el voltaje de corriente alterna equivalente. En todo caso, en caso de fallo previsible, los juguetes deberán ofertar protección contra los peligros eléctricos derivados de una fuente de corriente eléctrica.

En todo caso, los juguetes eléctricos deberán diseñarse y fabricarse de forma que se garantice que todas las superficies directamente accesibles no alcancen temperaturas que puedan provocar quemaduras. Además, deberán ofertar una protección idónea contra el peligro de incendio.

Asimismo, los juguetes deberán diseñarse y fabricarse de manera que satisfagan las condiciones de higiene y limpieza para evitar todo riesgo de infección, enfermedad y contaminación. En concreto, los juguetes destinados a niños menores de 36 meses deberán diseñarse y fabricarse de forma que puedan limpiarse. Y, en ningún caso, podrán contener SUSTANCIAS RADIACTIVAS que puedan ser perjudiciales para el niño.

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