El Laboratorio de Consumo de Galicia analiza, como cada año, los disfraces de los niños que en estas fechas están en las tiendas con motivo de esta fecha tradicional de noviembre, para garantizar que son seguros y que cumplen con todas las especificaciones de seguridad de la normativa europea.
Santiago de Compostela, 28 de Octubre de 2020.-

El Laboratorio de Consumo de Galicia acaba de finalizar la campaña analítica de disfraces de Halloween en la que se analizaron diferentes productos como tutús, diademas, pelucas, capas, etc.

En los ensayos se evaluaron tanto el etiquetado de los productos como los requerimientos de seguridad para garantizar que son seguros y que cumplen con todas las especificaciones de seguridad de la normativa europea.

Como otros años, desde el Laboratorio de Consumo de IGCC hacemos hincapié en las recomendación para un Samaín seguro

  •  Los disfraces para niños tienen la consideración de juguete por lo que han de cumplir los requisitos de seguridad que marca la normativa e incluir en su etiqueta el marcado CE, la edad recomendada, las instrucciones y advertencias en su utilización así como el nombre y marca del producto, razón social y dirección del fabricante o importador.
  •  Las bolsas de plástico en las que se comercializan los disfraces o complementos no deben ser muy finas para evitar que el niño pueda asfixiarse al manipularlas.
  • Es recomendable elegir materiales no inflamables, y atender a las indicaciones del etiquetado en este aspecto, así como mantener a los niños alejados de cualquier fuente de calor intenso (estufas, bengalas). Muchos de los disfraces retirados del mercado año lo son por no cumplir las condiciones de inflamabilidade.
  •  Los trajes no deben llevar cordones en la zona del cuello ni botones u otros componentes peligrosos que puedan provocar asfixia. Los bebés son especialmente susceptibles a este riesgo, pero los niños mayores también podrían hacerse daño. Tampoco se permiten cordones, cintas, etc. que cuelguen por debajo de los bordes inferiores de la pieza.
  •  Las máscaras son uno de los complementos más peligrosos para los niños. Se habrá de comprobar que los agujeros para respirar en caretas y máscaras impermeables que cubran totalmente la cabeza sean lo suficientemente amplios, así como las aberturas destinadas a los ojos.
  •  La pintura para el maquillaje deberá ser adecuada y específica para la piel del niño, que no provoque alergia o irritaciones. Para eso las pinturas deben ser no tóxicas e hipoalerxénicas, aunque en todo caso probaremos antes la pintura en la mano o lo en el brazo, pintando un trozo pequeño y observando la reacción. Además después hay que quitar el maquillaje adecuadamente.
  •  Los disfraces que no sean adecuados para niños menores de tres años deberán indicarlo explícitamente a través de una advertencia, símbolo de limitación 0-3 con una indicación concreta en la que se explique el riesgo específico que motiva la exclusión.
  •  Es necesario guardar la factura para realizar cualquier reclamación posterior, así como preguntar al vendedor si es posible devolver la adquisición. 
Temática:
ProductosJuguetes