Ante la celebración del Samaín el Instituto Gallego de Consumo recuerda a los padres que los disfraces para los niños no pueden tener cordones en el cuello

Economía e Industria detecta e introduce en la red nacional de productos peligrosos 16 disfraces y máscaras

30/Oct/2009

El Instituto Gallego de Consumo, organismo adscrito la Consellería de Economía e Industria, ha detectado 16 disfraces y máscaras susceptibles de producir quemaduras, asfixia o estrangulamento, que ya fueron introducidas en la red nacional de productos no alimenticios peligrosos para el consumidor. En este listado hace falta prestar una mayor atención a los disfraces para los rapaces como lo de gladiador de la marca Rubie´s (modelo nº 882800) (talla 5-7 corderos), incluido por riesgo estrangulamento; el traje de Papá Noel Infantil de la marca Reila (modelo 49265121), por quemaduras y asfixia; el disfraz de Brancaneves de la marca Boys Toys (talla 2 a 4 corderos), por estrangulamento; de paiaso de la marca Boys Toys (talla 0-6 meses), por estrangulamento, y el disfraz modelo Clown Hoop Chica (T2. 702676 ,88386) (tallas 7 a 10 corderos), por estrangulamento .

 

Además, también fueron introducidos en esta red de alerta a máscara Blanca (373/09) por quemaduras; la mascara de demo (372/2009), por quemaduras; el disfraz de coelliña de marca Mafisa (art. nº 238), por estrangulamento y asfixia; el traje de pitiño de marca Creaciones Llopis (ref 2013 y 20000), por quemaduras; el disfraz de león de la marca Profisa (ref. 91.107), por estrangulamento; la barba blanca (item nº 2238, ref. 11689), por quemaduras; el antifaz con plumas (ref. 11682), por quemaduras y asfixia; la peluca para fiestas (modelo CBH-007), por quemaduras; la peluca negra de la marca Ángela (modelo BD- 001 P103), por quemaduras, y el disfraz de Oso Polar de la marca Creaciones Llopis (refs. 2009 y 20000), por quemaduras.

 

De cara a celebración de la fiesta del Samaín, este sábado, el Instituto Gallego de Consumo quiere recordar a los padres que con los disfraces destinados a los niños pequeños (6 años y 11 meses) se debe tener cuidado de que en la zona de la cabeza y del cuello no haya cuerdas ajustables, cordones funcionales o decorativos al estar prohibida su presencia.

 

Al mismo tiempo, las máscaras fabricadas con un material impermeable deberán disponer de un área de ventilación, como mínimo de 1.300 milímetros cuadrados. Este área puede distribuirse en un sólo orificio (por ejemplo: boca) o en varios separados (ojos); en este caso, la separación debe ser al menos de 150 mm.

 

Con motivo de la celebración de la fiesta de Samaín, y ante la compra, de caretas, máscaras (estas son las que cobren totalmente la cabeza), pelucas y disfraces, el Instituto Gallego de Consumo, al fin de que los consumidores estén perfectamente informados a la hora de mercar dichos productos, recuerda que deben estar etiquetados de tal manera que contengan la siguiente información: nombre o denominación comercial del producto, identificación de la empresa que lo comercializa (dirección), país de origen, marcas e indicaciones de uso, símbolo gráfico en el que se indique la prohibición para menores de tres años y marcado CE; una información que debe estar, como mínimo, en el idioma castellano.

 

Además, en caso de que se merquen juguetes que sean una imitación de máscaras y cascos de protección, deberán llevar la siguiente leyenda: "¡ADVERTENCIA! Esto es un juguete. No proporciona protección". Del mismo modo, el IGC recuerda a los consumidores que a la hora de mercar todos estos productos debe solicitarse siempre el tíquet de compra.

 

En este sentido, es preciso recordar que Galicia es pionera en materia de evaluación y análisis de riesgos de productos industriales por ser la única autonomía del Estado que cuenta con un laboratorio acreditado que, además de analizar los potenciales peligros de los artículos enviados por particulares o procedentes de las reclamaciones efectuadas, investiga las muestras que le envía la Inspección de consumo para evaluar si los productos cumplen los requisitos esenciales de seguridad.

 

El LCG analiza y controla los productos industriales, agrupados en las siguientes líneas de actuación: lejías y artículos de limpieza, electrónicos, fibras y textiles, material de aparatos eléctricos y pequeño electrodoméstico, juguetes y material escolar y artículos de puericultura. En definitiva, el trabajo realizado por los especialistas del Laboratorio de Consumo de Galicia tiene por objetivo reducir los riesgos de los consumidores al máximo, ya que en ocasiones resulta inviable para un potencial comprador diferenciar con exactitud un artículo peligroso del que no lo es.

 

Al mismo tiempo, el LCG de la respuesta a consultas en las materias de su competencia, tanto a otros departamentos del IGC como la particulares, empresas u otras administraciones, y participa también en las tareas de formación y divulgación en materia de consumo promovidas por el IGC.

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