Recomendaciones del Instituto Gallego de Consumo para el Carnaval
<p><p>De cara a la celebración del Carnaval, el Instituto Gallego de Consumo quiere<br /><br />
recomendar a los consumidores que tomen precauciones a la hora de adquirir y de<br /><br />
utilizar los productos que suenen utilizarse en estas fiestas, como medida de<br /><br />
prevención de accidentes que pueden provocar artículos como las máscaras, los<br /><br />
disfraces, etc.<br /><br />
A los efectos de las condiciones de seguridad, los disfraces para niños tienen la<br /><br />
consideración de juguetes y han de cumplir con los requisitos de seguridad y las<br /><br />
normas específicas que se apliquen en función del juguete: cumplimiento de las<br /><br />
propiedades mecánicas y físicas (piezas pequeñas), de superficie de ventilación<br /><br />
o de inflamabilidade. Por lo tanto, deben incluir las siguientes indicaciones:<br /><br />
el El marcado CE, que significa que el juguete marcado cumple<br /><br />
con las exigencias esenciales de seguridad previstas en las normas<br /><br />
comunitarias.<br /><br />
el El nombre y la marca del producto.<br /><br />
lo La razón social y la dirección del fabricante o importador.<br /><br />
lo Las instrucciones y advertencias de uso.<br /><br />
Por otro lado, al tratarse de productos textiles, debe comprobar que en la<br /><br />
etiquetado se incluya la siguiente información:<br /><br />
el El nombre, la dirección y el NIF del fabricante, comerciante o<br /><br />
importador.<br /><br />
lo En los productos fabricados en el Estado español debe constar lo<br /><br />
número de registro industrial del fabricante.<br /><br />
el Los productos importados de fuera de la Unión Europea deben incluir lo<br /><br />
número de identificación fiscal del importador.<br /><br />
lo En los artículos de confección y de punto textil (algodón, lana, etc), tiene<br /><br />
que constar la composición de él producto.<br /><br />
Se recomienda comprar disfraces que incluyan en el etiquetado las indicaciones de<br /><br />
conservación, para seguir las instrucciones de lavado y mantenimiento correctas.<br /><br />
Los disfraces que podan resultar peligrosos para niños menores de tres corderos<br /><br />
deben llevar una advertencia, como la inscripción No es conveniente para niños<br /><br />
menores de treinta y seis meses (o 3 años) o el símbolo de limitación 0-3:<br /><br />
Esta advertencia se completará mediante una indicación escueta, que también<br /><br />
puede figurar en las instrucciones de uso, donde se explique el riesgo específico que<br /><br />
motiva la dicha exclusión.<br /><br />
La normativa de seguridad no permite que los disfraces destinados a niños de<br /><br />
edades hasta los siete años presenten cuerdas ajustables, cordones funcionales o<br /><br />
decorativos en la zona de la cabeza o del cuello.<br /><br />
<br /><br />
Los riesgos que con mayor frecuencia presentan los disfraces son quemaduras y<br /><br />
asfixia o estrangulamento.<br /><br />
En el caso de las máscaras, es muy importante que se vigile que en ella haya<br /><br />
suficientes agujeros de ventilación y que estos se adecúen a la edad de la persona<br /><br />
que vaya usarla. Las máscaras fabricadas con un material impermeable deberán<br /><br />
disponer de un área de ventilación, como mínimo de 1.300 milímetros cuadrados.<br /><br />
Este área puede distribuirse en un solo orificio (por ejemplo: boca) o en varios<br /><br />
separados (ojos); en este caso, la separación debe ser al menos de 150 mm.<br /><br />
Si se compran cosméticos, se deberá vigilar que en el etiquetado se indique,<br /><br />
como mínimo, el nombre del producto, lo del responsable (o fabricante o<br /><br />
importador, incluido su dirección), la fecha mínima de caducidad, el número<br /><br />
de lote y los componentes.<br /><br />
Como en cualquiera otra compra, el IGC recomienda que se sigan los siguientes<br /><br />
consejos:<br /><br />
Debemos exigir y conservar el tique de compra o la factura, ya que es lo<br /><br />
su comprobante de garantía y será imprescindible a la hora de cualquiera<br /><br />
reclamación.<br /><br />
También se deben conservar los catálogos comerciales y la publicidad del<br /><br />
producto en la que se definan sus características. Cuando detectemos<br /><br />
defectos en el producto, debemos dirigirnos al establecimiento donde lo<br /><br />
adquirimos y acercar el tique o la factura de compra.<br /><br />
Leer detenidamente las etiquetas, las instrucciones de uso y las características<br /><br />
del producto. Los productos deben estar etiquetados en gallego y/o<br /><br />
castellano.<br /><br />
Preguntar al comerciante por la posibilidad de cambiar el producto. Lo<br /><br />
establecimiento no tiene el deber de cambiar un producto que esté en<br /><br />
perfecto estado, a menos que así lo había anunciado.<br /><br />
Los establecimientos comerciales deben exhibir de forma clara el precio de<br /><br />
venta al público con el IVA incluido de sus productos expuestos para la<br /><br />
venta. Los artículos expuestos en los escaparates tienen que llevar indicado lo<br /><br />
precio de manera que resulte visible desde lo exterior. Por otra parte los<br /><br />
comerciantes están obligados a informarnos sobre los medios de pago<br /><br />
admitidos.<br /><br />
Reclamemos cuando tengamos problemas que afectan a la seguridad o a la<br /><br />
nuestra economía como consumidores. Todos los comercios deben<br /><br />
disponer de hojas oficiales de reclamación/denuncia.<br /><br />
ES una garantía escoger una empresa adherida al sistema arbitral de<br /><br />
consumo.<br /><br />
A pesar de todo la anterior, no siempre se pueden eliminar todos los riesgos cuando uno<br /><br />
niño manipula un disfraz, una máscara, etc. Hay que educar los niños y<br /><br />
niñas en la prudencia y la seguridad para que no se expongan la ningún peligro<br /><br />
por su propia actuación y sepan evitarlos se estos aparecen. Por su parte,<br /><br />
los padres deben tener en cuenta, más que en ninguno otro caso, las necesidades y<br /><br />
capacidades del niño para elegir el mejor disfraz y adaptarlo sin riesgos. Por<br /><br />
último también deben de verificar y consultar todos los indicadores de<br /><br />
<br /><br />
seguridad. Hay que contrastar la información que tenemos con la que está indicada<br /><br />
en el envase y verificar el contenido.<br /><br />
Con todo, entre los cometidos del Instituto Gallego de Consumo está la<br /><br />
investigación para detectar productos que puedan presentar algún riesgo para los<br /><br />
usuarios. La importancia que se le concede la este objetivo queda bien patente<br /><br />
en el hecho que es nuestra Comunidad Autónoma la única que cuenta con un laboratorio<br /><br />
público propio, el Laboratorio Gallego de Consumo, en el que se analizan y<br /><br />
controlan los tipos más habituales de los productos industriales: juguetes y material<br /><br />
escolar, fibras y productos textil, productos químicos, material eléctrico,<br /><br />
pequeños electrodomésticos, etc.<br /><br />
Fruto de esta labor de investigación, Galicia encuéntrase entre las Comunidades<br /><br />
Autónomas que más productos inseguros localiza y, por lo tanto, notifica a la red<br /><br />
de alerta de productos no alimenticios, conocida como SIRI (red que a la suya<br /><br />
vez se integra en otra homóloga a nivel europeo, RAPEX) para que sean<br /><br />
retirados del mercado. En concreto, en el caso de los productos de los que estamos la<br /><br />
hablar, nombradamente los disfraces y las máscaras, desde el IGC se incluyeron sólo<br /><br />
en el año 2009 16 artículos en la red SIRI que, por lo tanto, ya no se encuentran a la venta,<br /><br />
y en estos momentos se está realizando una campaña especial de control de estos<br /><br />
productos, en la que también se incluyeron actuaciones con tomas de muestras para la<br /><br />
su evaluación en el laboratorio.</p></p>